"Si pongo mis precios, la competencia me los copia y los clientes se espantan." Es la objeción más común y está equivocada en las dos mitades. Aquí están los datos de nuestros propios sitios y cómo hacerlo sin encerrarte.
El dato que nos convenció
En uno de los sitios que hicimos — instalación de cámaras en CDMX — la página que más tráfico recibe de Google, con mucha diferencia, es la de precios: 41 de cada 62 visitas del mes. Dos terceras partes de todo el tráfico del sitio.
Y las búsquedas que la traen son exactamente lo que la gente teclea: "cuánto cobran por instalar cámaras", "cuánto se cobra por instalar cámaras de seguridad", "cámaras de vigilancia precios".
No es una opinión sobre marketing. Es lo que la gente busca.
Publicar precios filtra, no espanta
Sin precios recibes muchos mensajes de gente averiguando, y pierdes horas contestando a quien nunca iba a contratarte. Con precios recibes menos mensajes, pero de gente que ya vio la cifra y aun así te escribió.
Menos consultas y más trabajos. Para alguien que trabaja solo, ese cambio es la diferencia entre un día productivo y un día contestando WhatsApp.
"Me van a copiar los precios"
Tu competencia puede llamarte por teléfono y pedirte una cotización en dos minutos. Ya conocen tus precios, o los pueden conocer cuando quieran. La única persona a la que le escondes el precio es al cliente.
Y si tu única ventaja es ser el más barato, tienes un problema más grande que la página web.
Cómo hacerlo sin encerrarte
Usa "desde"
"Instalación desde $2,500" te da piso sin comprometerte con el techo. El cliente sabe si está en su rango y tú conservas el margen para cotizar según el trabajo.
Da rangos con la razón
"Entre $700 y $1,800 según el modelo y la pieza." La explicación importa tanto como el número: convierte el rango en algo razonable en vez de en algo vago.
Pon precio a lo estándar, cotiza lo demás
Publica los tres o cuatro trabajos que haces todo el tiempo, con precio cerrado. Para lo grande o lo raro, "cotización por proyecto". Cubres el 80% de las consultas y proteges los trabajos complicados.
Fecha tus precios
"Precios vigentes a agosto 2026." Te permite subirlos sin que nadie te reclame, y de paso le dice al visitante que el sitio está actualizado.
Cuándo sí conviene no publicar
Hay casos legítimos:
- Cada trabajo es totalmente distinto — obra, construcción, proyectos a la medida. Ahí publica el rango de proyecto típico, no el precio unitario.
- Vendes a empresas con licitación — el precio depende del volumen y del contrato.
- Estás muy por encima del mercado y tu venta depende de explicar por qué. Aun así, un rango ayuda a filtrar.
Fuera de esos casos, para un negocio de servicios local, publicar precios es de las decisiones que más rápido se notan.